domingo, 4 de diciembre de 2011

LA INMORTALIDAD DEL ALMA

ORIENTE DEL VALLE DE CULIACÁN, SINALOA. MÉXICO. 13 DE JUNIO DEL 2011.

Prologo:
El cuerpo biológico del hombre es temporal, de modo que hablar de la
vida eterna, es hacerlo de la inmortalidad del alma. Todos, aun los
nihilistas tienen una idea personal del posible futuro del hombre
después de su muerte física. Todas las ideas, sin importar si
coinciden o difieren con lo aquí expresadas, son dignas de respeto y
consideración. El presente no son afirmaciones, sino reflexiones
personales.

“LA INMORTALIDAD DEL ALMA”

El alma como la vida son eternas, porque es propia de la naturaleza de
Dios. El hombre encarnado solo posee una parte, un fragmento de vida,
en la eternidad. El hombre es trino, y existe como una resultante de
una dualidad, la vida biológica y la vida mental, donde la ausencia
alguna una de ellas determina la muerte del hombre… Se podría debatir
que la mente no existe en forma independiente, sino que tiene realidad
por la actividad cerebral, sin embargo, nada soy sin la abstracción
conceptual de lo que soy por la consciencia.

El hombre es lo que sus recuerdos. El hombre desde el momento de
nacer, ha acumulado una cantidad de experiencias o recuerdos, que le
dicen que él es el Sr. “Juan Pérez”, que nació en tal fecha y que sus
padres fueron “María” y “Pedro Pérez”, y estudio en tal y cual
escuela, está casado con Margarita López y tienen dos hijos, y es Dr.
Como profesión, etc. Si Juan Pérez perdiese tales recuerdos, aunque
continuara viviendo biológicamente, Juan Pérez dejaría de existir.

La vida eterna del hombre radica en conservar los recuerdos de lo que
fue aún después de su muerte biológica. Si el hombre después de su
muerte biológica, continuara viviendo en su alma o cuerpo espiritual,
y no recordara las experiencias de lo que él fue como Juan, Pedro o
como se llame, entonces realmente ha muerto.

Se “dice” que el alma del hombre es inmortal, y que el subconsciente o
más bien el inconsciente del hombre encarnado es la consciencia del
alma, y que ésta guarda el recuerdo de todas nuestras experiencias
desde el inicio de los tiempos. Se podría debatir, que el inconsciente
no es posible conocerle, por lo tanto, no sabríamos sí ahí se
conservan los recuerdos que el consciente no recuerda.

Se ha observado, que por medio de la hipnosis es posible hacer una
retrospección hasta la infancia de la presente encarnación. Algunos
Psiquiatras y Psicólogos van más allá de la presente vida, como Dr.
Brian Weiss. o Joel L. Whitton, que escriben sobre pacientes que han
retrocedido en el tiempo hacia vidas pasadas. Se “dice” que algunos
pacientes hablan de lugares y personas conocidas en otras vidas, y a
las cuales han ido a visitar y han confirmado sus recuerdos. Esto no
es posible confirmar por mí, por lo cual lo dejo como una
consideración.

El hombre siempre ha podido sostener un dialogo interno. Podría ser él
mismo quien pregunta y responde a través de la voz internalizada de
una “consciencia autoritaria” o una “consciencia humanística” como la
del “súper yo” y el “ello”, o la voz del gran engañador, nuestro
propio “ego”. En la psicología se denomina al “ego” como el “yo” por
ser la parte dinámica de nuestra mente que nos relaciona con el medio,
pero en misticismo, el “ego” no es realmente nuestro propio yo, sino
la parte de nuestra mente que se ha condicionado por las exigencias de
la sociedad. Repito, todo ser humano puede sostener un dialogo interno
sin llegar a clasificarse patológicamente como la esquizofrenia que
distorsionar las realidades de la vida.

Por medio de la meditación, se pueden alcanzar estados de relajación
física y mental, donde el “yo” puede liberar su atención de las
exigencias del físico y el medio que nos rodea y convertirse en
observador de uno mismo, y percatamos de una dualidad en la actividad
mental, donde una parte reacciona generando ideas aleatorias y en
apariencia independiente de la parte mental que la observa. Pareciese
que detrás de esa parte que se mueve inquietamente, existe algo de
mente independiente del físico, y más permanente o propio como nuestra
personalidad mental… y ¿Quién es el que desea saber?, ¿Quizás el mismo
que obstaculiza la posibilidad de saber?

Considerando la posibilidad de la inmortalidad del alma o la vida
eterna, podríamos preguntarnos ¿Cuál fue el propósito o fin que
buscaba el alma al encarnarse en un cuerpo temporal y físico, y pasar
por las dificultades propias de los ciclos de vida y muerte sobre la
tierra? Quizás la respuesta no sea propia de una mente objetiva y una
consciencia ordinaria hombre encarnado y llegue a ser insatisfactoria
y debatible en gran parte de ella, pero, no es posible permanecer
indolentes ante la necesidad de obtener respuestas… y alguna de ellas
podría ser, la adquisición de autoconsciencia y la evolución por el
conocimiento y dominio de los cuerpos y mentes a través de las
experiencias vivenciales de la presente encarnación.

El alma como una energía “ciega” que anima el cuerpo físico, Podría
sin proponérselo, haber alcanzado o logrado “algo” de consciencia al
ponerse en contacto con un cuerpo organizado como el humano. Para lo
anterior, tendría que considerarse la pre existencia de los elementos
necesarios para tal propósito en la materia primordial con que fue
formado el universo. Esto podría llevarnos más lejos aún, y considerar
también la posibilidad de un universo, un alma y una mente universal
que aportaron los elementos para iniciar y formar el cuerpo y la
consciencia humana.
Friedrich Von Licht en su libro <<el fuego cósmico>> nos habla de la
raza aria, la raza hiperbórea, palabra que traduce como “más allá del
viento del norte” y continua diciendo “hiperbórea es la residencia del
sol, el dador de luz, calor y vida” el sol siempre ha sido símbolo de
Dios, como origen de la vida y de la luz como símbolo de la
consciencia que le permite ser “consciente” de sí mismo, como un ser
vivo y de su entorno… y la frase que más me gusta es la que dice: “sí
el hombre ya poseía la consciencia desde antes de nacer, que
maravilla, y sí nació en el crisol del cuerpo humano, mas maravilla
todavía”. Quizás mi edad me hace confundir las palabras de Friedrich
Von Licht con las de Fulcanelli, al grado que he llegado a pensar que
son la misma persona o grupo, que por cierto la palabra Fulcanelli
parece provenir de Fulcan-Elli, Vulcan-Eli, Vulcano-Elías, es decir,
Hefestos y Helios, las divinidades griegas del Fuego Interior y del
Sol. Otra palabra que me llama la atención es “raza aria”, ¿aria de
Aries?, o ¿de aire?, Aries o cordero ¿de dios? Con que inician los
signos zodiacales, y Aire, elemento vital para la vida humana y la
existencia del fuego y la luz.

El sol siempre ha sido un “símbolo” del Dios único, el fuego es su
hijo que anima y genera vida como un alma universal, y la luz que
emana del fuego es la consciencia que disipa la oscuridad, y el
“calor” es la sensación que como experiencia despierta y hace
evolucionar nuestra consciencia.

Sol, Fuego, Luz, y Calor siempre están presentes y unidos, aun bajo
los cambios “aparentes” de nacer, crecer, reproducirse, y morir. El
universo es cambio constante, porque aún está en proceso de formación…
Alma y consciencia del hombre también.

Ahondar en un tema tan abstracto con el presente, es bastante
polémico. En experiencias de profunda relajación y meditación donde
la consciencia se aleja de las exigencias de la carne, la mente y el
mundo objetivo, la consciencia se vuelve “consciente” en medio de un
universo de formas plásticas y cambiantes que poco a poco van
adquiriendo formas más estables en medio de escenarios propios del
motivo inicial de la meditación.
La palabra “Meditar” viene de “Mediar” donde el hombre busca un estado
medio como el subconsciente o pre consciente, donde el hombre tiene un
pie en el consciente y otro en el inconsciente, posición que le
permite vislumbrar un poco de ese mundo oculto e inconsciente del
hombre o el mundo propio del alma... o tal vez ¿Es la pulsión
instintiva de la sobrevivencia la que nos hace creer en todo este
mundo de abstracciones donde el hombre podría continuar viviendo
después de su muerte biológica?

El concepto esotérico no es algo oculto entre las palabras o cosas
extrañas, sino que se refiere a la parte oculta o interior del hombre.
Los alquimistas cuando mencionan la palabra “Hermético” se refieren la
parte más alta y profunda del hombre que permanece “cerrada” para la
consciencia ordinaria de la humanidad, a la esencia del ser humano que
no es “exactamente” el cuerpo físico, sino su consciencia donde él se
percibe a sí mismo en sus más íntimos y amplios detalles y contextos
de lo que él es.

Conclusión:
El alma o la vida como temporal y eterna, puede tener diferentes
concepciones, el biólogo, psicólogo, medico, religioso, místico,
nihilismo, dogmatico, etc. Todos tienen su verdad, y todas son dignas
de respeto y consideración.

Es fácil es hablar de aquello que nuestros sentidos físicos pueden
percibir, pero también existen realidades como colores y sonidos que
escapan a nuestra percepción física. Todo cuanto existe esta
constituido con los mismos elementos, diferenciándose unos de otros,
por su grado vibratorio que le permiten distintos grados de solides,
textura, olor y color. En un tiempo pensamos que los átomos compuestos
de electrones, protones y neutrones, era lo más pequeño que podía
existir. Hoy se han descubierto partículas subatómicas como los quarks
que componen los protones y neutrones. Hoy consideramos que los
limites y características de la energía en sus últimos términos las
desconocemos aún… ¿Entonces porque negar la existencia inmortal del
alma?

En un inicio llame a este trabajo, “Vida Eterna”, Porque la fuerza de
vida, no es posible que solo tenga manifestación aquí en la tierra o
solo en mi, y si en este planeta la vida desapareciera, lo más
probable es que aparecería en otro planeta. Pero, hablar de la vida
eterna en el hombre, me llevo inevitablemente a la consciencia y la
inmortalidad del alma.
El hombre no es un cuerpo físico con mente y consciencia, creo que el
hombre es consciencia y mente en un cuerpo físico, y dondequiera que
esté la consciencia del hombre, ahí estará su realidad… Ahí estará él.
El hombre que sufre un desmayo por cualquier circunstancia, se dice
que esta inconsciente, y no se da “cuenta” de su entorno ni de él
mismo, en otras palabras, al estar su consciencia ausente en ese
cuerpo, él no está. De igual modo cuando alguna persona sufre “muerte
cerebral”, su cuerpo continua vivo, pero él ya no mora en ese cuerpo…
El hombre es consciencia y mente.

El hombre puede evocar experiencias pasadas, y proyectar su
consciencia a proyectos de vida futuros, pero lo que le permite
“revivir” estas experiencias pasadas y su probable futuro, es el
“ahora”. El instante preciso en que soy autoconsciente de mi mismo, y
siento la vida palpitar y fluir entre mis cuerpos: Físico, Emocional,
mental, y espiritual. El hombre vive en el lugar y momento en que su
consciencia esté, y en muchos momentos nos olvidamos de vivir “en” y
“para” nosotros… “Mis hijos son adultos, y estando de visita con una
hermana, me presento una película en la cual aparecía una de mis hijas
de unos meses de edad, y en ese momento me pregunte ¿Dónde estaba yo
que no la vi, no la disfrute? Y me retire a llorar en secreto. Había
vivido muchos años para el trabajo y las responsabilidades y me había
olvidado de vivir yo con mi familia”.

La vida es eterna y existencia del alma. El hombre puede probarse a sí
mismo, pero no puede probarlo a otros. La verdad no descansa en la fe
ni en las palabras, sino en la experiencia personal… “Querer, Saber,
Osar, y Callar”… Pero, si alguien no puede alcanzar tal comprobación
por ella misma, no importa, nuestra existencia de aparente
temporalidad, no debe provocarnos un trauma que nos impida disfrutar y
ser felices en nuestra vida actual.
Existen personas que por su formación religiosa no son felices ni
disfrutan de los placeres del mundo y de la carne por temor a perder
la vida eterna por desagradar a Dios… Nadie es tan es tan importante
como para distraer a Dios, de sus responsabilidades cósmicas.

¿Qué importa si el alma y la vida son eternas? Si nuestra vida efímera
de 70, 80, o 100 años es nada comparada con la vida de los cuerpos
celestes. Nuestra vida terrenal es un pestañeo perdido en la eternidad
del universo… Vivamos hoy como si fuera el último día de nuestra
existencia. Parecemos actores o personajes de un libro de historias,
que pretenden arrebatarle la pluma al escritor para continuar
escribiéndola y agregándole capítulos en un sinfín eterno… Sin
embargo, somos hijos de Dios eterno.

Si el alma es la consciencia del hombre, y donde está la consciencia
del hombre, ahí está su alma. De modo que podemos decir que el hombre
posee varios cuerpos donde sucede tales manifestaciones, un cuerpo
físico, emocional, y mental. Pero su piedra cubica donde se apoyan, es
el cuerpo físico, de modo que al morir el físico… ¿En qué cuerpo
seguirá manifestándose la consciencia?.

“Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras.
Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la
tierra. Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en
día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo. Me regocijo en la
parte habitable de su tierra; Y mis delicias son los hijos de los
hombres.” Pr. 8:22-31.

“¿Que es el hombre para que tengas de el memoria, y el hijo del hombre
para que le visites? Le has hecho poco menor que los Ángeles, Y lo
coronaste de gloria y de honra.” Sal. 8:4-5

Fraternalmente.

Lázaharo Hael.

Nota:
El presente, son reflexiones y meditaciones personales, no representan
necesariamente la opinión de la orden.
No escribo para todos, sin embargo, todos son invitados a leer.
Glosario:
Brian Weiss (n. en Nueva York, 1944) es un médico y psiquiatra
estadounidense. --vida-- Graduado en las universidades de Columbia y
Yale, trabajó como profesor en la Universidad de Miami. Fue jefe del
área de psiquiatría del Hospital Mount Sinai de Miami Beach. Célebre
autor de varios trabajos relacionados con el amor y la creencia en la
reencarnación, esta última abordada a través de experiencias
psiquiátricas narradas por sus pacientes en estado hipnótico,
asistiendo al nacimiento de la terapia regresiva a vidas pasadas. Sus
tesis han generado polémica en la comunidad científica [cita
requerida] y debió pasar mucho tiempo antes de que el autor se
atreviera a dar a conocer sus creencias.
Nihilismo (del latín nihil, "nada") es la doctrina filosófica que
sugiere la negación de uno o más de los supuestos sentidos de la vida.
Más frecuentemente, el nihilismo se presenta en la forma de nihilismo
existencial, el cual sostiene que la vida carece de significado
objetivo, propósito, o valor intrínseco.[1]
El nihilismo hace una negación a todo lo que predique una finalidad
superior, objetiva o determinista de las cosas puesto que no tienen
una explicación verificable; por tanto es contrario a la explicación
dialéctica de la Historia o historicismo. En cambio es favorable a la
perspectiva de un devenir constante o concéntrico de la historia
objetiva, sin ninguna finalidad superior o lineal. Es partidario de
las ideas vitalistas y lúdicas, de deshacerse de todas las ideas
preconcebidas para dar paso a una vida con opciones abiertas de
realización, una existencia que no gire en torno a cosas inexistentes.
http://groups.google.com/group/secreto-masonico/msg/8fe28de7faa29566?&q=alma

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